Judías Verdes Fermentadas Bajas en Sal y Crujientes

· por Sean Ashby · 4 min de lectura

Judías Verdes Fermentadas Bajas en Sal y Crujientes

Las judías verdes lactofermentadas bajas en sal pueden quedar perfectamente crujientes, pero hay que controlar tres factores: la concentración de sal, la temperatura de fermentación y la firmeza de las vainas antes de empezar. Con una salmuera de entre el 1,5% y el 2% de sal (en lugar del 3-5% habitual), algún aditivo natural que refuerce la textura y un proceso corto en frío, se puede conseguir un producto seguro, sabroso y con ese punto crocante que tanto cuesta lograr cuando se reduce la sal.

Por qué las judías fermentadas suelen quedar blandas

Antes de ir a la solución, conviene entender el problema. Las judías verdes pierden su textura crujiente por varios motivos:

Ingredientes para una tanda baja en sal

Para un frasco de 1 litro necesitarás:

El truco del calcio

Un trocito de cáscara de huevo hervida y limpia, o un cristal de cloruro de calcio (el mismo que usan las marcas comerciales de encurtidos), refuerza la pectina de la vaina y evita que se ablande, incluso trabajando con menos sal de la cuenta.

Paso a paso

  1. Lava y selecciona las judías. Corta las puntas duras. Si son muy largas, pártelas por la mitad para que quepan bien en el frasco.
  2. Coloca en el fondo del frasco el ajo, la hoja de laurel y las especias.
  3. Acomoda las judías en vertical, bien apretadas pero sin que se rompan.
  4. Vierte la salmuera fría hasta cubrir completamente las vainas, dejando 2-3 cm libres arriba.
  5. Usa un peso de fermentación (una piedra de vidrio o una bolsa con agua) para mantenerlas sumergidas. El oxígeno es el enemigo número uno del crocante, y también de la seguridad del fermentado.
  6. Cierra con una tapa de fermentación con válvula, o afloja una tapa normal a diario para dejar salir los gases.
  7. Fermenta en un sitio fresco, idealmente entre 15°C y 20°C, durante 5 a 10 días. Cuanto más baja la temperatura, más lenta pero más firme sale la fermentación.
  8. Prueba a partir del día 5. En cuanto el sabor sea agradablemente ácido y aún notes un mordisco firme, pásalas a la nevera sin esperar más.

Cómo saber si la fermentación baja en sal es segura

Con menos sal el margen de error se estrecha, así que conviene ser estricto con estas reglas:

Consejos extra para máximo crujiente

Conclusión

Fermentar judías verdes con poca sal y que queden crujientes es cuestión de equilibrio entre técnica y paciencia: salmuera ligera pero bien calculada, un aporte de taninos o calcio, temperatura fresca y un tiempo de fermentación que no se te vaya de las manos. Con estos pasos sale un fermentado probiótico, sabroso, con esa textura crocante que hace que merezca la pena todo el proceso, aunque implique más cuidado que una tanda tradicional con más sal.

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